Que Banksy me perdone
La señora Gacela que desayuna lunes y resumen del fin de semana, no respira entre palabra y palabra. Su amiga asiente, sonríe, por fin una mueca. El señor del fondo ha pedido un café solo y un croissant planchado. La próxima vez me lo pido. En la cafetería de los susurros se cuecen historias para escribir miles de novelas, todas ellas desde diferentes perspectivas. Si pudiera, colocaría a todos sus protagonistas en fila india y les pediría que me contasen la suya. Todas serían distintas. Todas serían iguales. Lo único que cambia es el punto de vista. Que Banksy me perdone: Future.